5.7.06

El anuncio más obsceno del año



El polémico anuncio de Caja Madrid


El grupo de publicistas estaba confuso y alterado. La cocaína semanal era de una calidad lamentable. Los incentivos laborales estaban empeorando. Por si fuera poco, al más veterano, Borjamari, le había dado su primer derrame cerebral a los 28 años. En fin, Borja ahora era más ocurrente que antes, con su sonrisa asimétrica y un cierto rictus de asombro perpetuo.

El encargo provenía de una entidad bancaria y ellos no estaban acostumbrados a trabajar para gente tan respetable. Era menos conflictivo hacer anuncios televisivos para jóvenes descerebrados, deseosos de ponerse hasta el culo de pastillas. La proximidad generacional era un factor a tener en cuenta. Era más fácil anunciar las jodidas zapatillas de deporte o el puto refresco de sabor exótico (diseñado para combinar a la perfección con el alcohol más barato) que complicarse la vida con el mundo de la banca. Pero, en fin, el sector generaba la hostia de dinero y a los de la competencia les había ido de puta madre currándose anuncios ecologistas para empresas energéticas supercontaminantes, ya sabes, petroleras y eléctricas.

La publicidad consistía en mentir a una masa lo más grande posible mediante argumentos que pudiera comprender un subnormal. Eso no era difícil. Un porcentaje importante del país se creía las mentiras de cierto fanático de las ondas y sus mamporreros políticos. La publicidad era la forma más refinada de política. Los lejanos tiempos propagandísticos de Goebbels seguían plenamente vigentes, aunque con otras formas, con otros medios.

En fin, ahí teníamos a los integrantes de la agencia publicitaria de moda. Casi todos habían conseguido el puesto por tener un apellido compuesto. Luego estaba el chaval que hacía el trabajo sucio, un becario cobrando el salario mínimo sin derecho a paro ni seguridad social.

El cliente era realmente importante. Se trataba de una de las cajas de ahorro más poderosas del país. En fin, salvo el becario, ninguno de los presentes tenía problemas económicos, así que el contacto con estas entidades solía ser agradable y de mutua complicidad.

El creativo del grupo, Juanjo, propuso algo extrayendo un pequeño coágulo de su nariz.
- Amigos, está claro que si anuncias una jodida caja de ahorros tienes que hablar del puto dinero. De lo bueno y maravilloso que es el puto dinero. De lo jodidamente fácil que es conseguir dinero y convertirse en el amo del mundo.
- Pero Juanjo, dijo Potita (también conocida como Putita), eso es demasiado hasta para los borregos que se tragarán el anuncio por la tele. Los currantes suelen tener problemas de dinero, o al menos eso dice la asistenta que viene a limpiarme el loft cada semana.
- No estoy de acuerdo, intervino Santi, meritorio y sobrino del dueño. No estoy de acuerdo. A veces me gusta salir con mi cámara digital para captar esos rincones degradados, tan cool, de la ciudad. Conozco los barrios bajos y las cosas han cambiado. Puede que vivan en casas que se caen a pedazos, pero por Carabanchel hay más BMW que por el barrio de Salamanca.
- Hagamos un receso, cortó el malogrado Borja. Estamos demasiado nerviosos.

Decidieron meterse más blanca para entrar en las profundidades del anuncio. El becario amagó con encender un cigarro, pero todos se indignaron muchísimo. El tabaco era un veneno horroroso para la salud. Sobra decir que el becario ni tomaba coca, ni estaba invitado.

Empezó a hablar Juanjo.
- Creo que lo tengo. Hace tiempo vi por la red un vídeo de puta madre. Aquello parecía un anuncio de taladros domésticos, pero en vez de ceporros peludos, eran tías buenísimas las que utilizaban las máquinas de bricolaje como en una danza pornográfica. El problema es que no podemos meter tías medio desnudas moviendo sus culitos sinuosamente para anunciar cajas de ahorros... aunque podríamos sacar de ahí la base sonora. Era una música contundente y tecnológica. Algo que inspiraba ríos de adrenalina.

Borja hizo una especie de mueca mientras tecleaba algo en el ordenador. Le sonaba ese material.
- Sí, mirad, todavía está en el YouTube. El tema se titula Satisfaction y es de Benny Benassi. Juanjo, tienes razón. La música está incluso por encima de esos soberbios cuartos traseros.

Potita gruñó levemente, pero en realidad le daba igual. Tenía la mente puesta en Santi. La posibilidad de un braguetazo espectacular estaba muy por encima de sus preocupaciones laborales.
Santi se limitó a babear observando el vídeo del bricolaje. Su futuro también estaba asegurado por la sagrada vía del parentesco con millonarios.

El becario decidió intervenir.
- Bueno, podríamos utilizar un fragmento, y como toque de originalidad meter un "satisfaction" de esos al cierre...
- No está mal, Dijo Borja con un rictus totalmente asqueroso. No está nada mal. Mirad, se trataría de mostrar a auténticos triunfadores, bien por la pasta, por el crimen o por la juventud, que siempre es sinónimo de alegría y posibilidades de futuro. Sería interesante alternar las imágenes con una voz en off potente, persuasiva, cantando las virtudes del dinero. Que se jodan todos esos que dicen que si la salud, que si el amor, blablabla, lo único que importa es el dinero. El dinero lo es todo.

- Sí, claro, respondieron todos al unísono. Esta vez el becario también estuvo de acuerdo.

Juanjo se estaba empezando a sentir de puta madre.
- Ya lo estoy viendo. El spot comienza con un chaval joven corriendo por la playa con cara de haber follado toda la noche. Entonces, la voz en off dice: EL DINERO NOS HACE LIBRES.

Genial, corearon todos.

- Luego, dijo Potita, podríamos insertar la imagen de una ceremonia de graduación en alguna Universidad del Opus y que la voz en off diga: EL DINERO FORMA PROFESIONALES.

Bien, muy bien, corearon todos.

- La siguiente imagen, insinuó Santi, podría ser la de una fábrica de prototipos de automóvil. A los chavales les encanta joder sus coches con esa puta basura del tuning. Y la voz diría: FINANCIANDO PROYECTOS. Justo después podría aparecer un tío de mediana edad sobre un yate de la hostia, y la voz remarcando: COSTRUYE SUEÑOS. Ya sabéis, la caja financia el proyecto que es tu sueño, o proyecta el sueño que construyes sin financiación, o, o... o algo parecido.

La cocaína no era de tan mala calidad al fin y al cabo.

- Me gusta. Me gusta mucho, asintió Borja. Creo que vamos por el buen camino. Se me ocurre introducir glamour en el spot. Sí, en plan película americana. Que aparezca gente pijotera de Wall Street, fiestas lujosas, helicópteros aterrizando en edificios, chinos con cara de tener pasta. Que la gente crea que por tener cuatro perras en la caja de ahorros puede ser un jodido mafioso follaputas.
- No podemos olvidarnos de la moda de la cirugía estética. Era Potita, de nuevo. En este país a la gente le encanta arriesgar la vida por ser un poco menos feo. Sí, sí. Que salga una vieja muy arrugada que se "desarruga", y el tío en off que diga algo así como: EL DINERO TE LLEVA 10 AÑOS ATRÁS. Y luego que aparezcan cincuentones en vespa por la campiña con cara de no haber pasado un apuro en su puta vida mientras la voz nos habla de SEGUNDAS Y TERCERAS LUNAS DE MIEL.

Todos estuvieron de acuerdo.

- Hay que meter sexo, dijo el becario sonrojándose un poco. Todo lo que tiene sexo funciona. Sexo y juventud. Que el tipo diga EL DINERO TE HACE MÁS JOVEN Y MÁS GUAPO mientras aparecen viejos al borde del colapso y alguna zorra de revista porno sonriéndonos hasta la eyaculación.
- Sí, dijo Santi, y también podríamos asociar el dinero a la descendencia. A la posibilidad de tener hijos... con imagenes de una fecundación in vitro, así nos ahorramos sacar gente jodiendo: EL DINERO TE PERMITE TENER UNO O DOS (hijos), dirá el narrador.
- Conozco una chica muy simpática, cortó Borja con voz chillona. Me llevó a urgencias cuando tuve el pequeño incidente. Creo que todavía se anuncia en la sección de relax del periódico. No será difícil encontrarla. Quedaría de PUTA madre con eso de ser más guapos. Para lo de ser más jóvenes bastará con algún viejo gilipollas de esos que están estupendamente a los 80 años, como si pretenieran ser inmortales los muy cabrones.

Rieron todos, totalmente puestos. Bueno, el becario estaba acostumbrado a reírles las gracias. Necesitaba la jodida pasta para comer, exclusivamente.

- Para acabar el spot podríamos volver a poner al chico del principio, sugirió Potita, con más cara de satisfacción si es posible, sentado en la playa, mirando al horizonte... y que la voz en off diga lo que todos esperan oír, ya sabéis, eso de que EL DINERO NO DA LA FELICIDAD, PERO AYUDA A CONSEGUIRLA.
- Me parece perfecto, dijo Juanjo. Sí, sí, sí. Con el fundido a negro podríamos añadir algo así como SI QUIERES, PUEDES, como si conseguir dinero en esa entidad fuera la cosa más sencilla del mundo. Como si el que no estuviera dispuesto a hipotecarse los próximos 40 años fuera un completo gilipollas.
- Es perfecto, farfulló Santi desde un extremo. Es jodidamente perfecto.

Borjamari se desplomó sobre la mesa mientras el becario se sentía cansado de antemano imaginando la cantidad de horas extra no remuneradas que la genial idea iba a suponerle.

El trabajo estaba hecho.


El vídeo original. Satisfaction, de Benny Benassi


______
PS: como podéis ver, el espíritu inicial era mucho más inofensivo que el manifiesto obsceno que crearon nuestros publicistas para la caja de ahorros.
Es curioso que el corte musical de Benassi sirva para expresar desde el más saludable deseo sexual a la obscenidad más bancaria.

PS2: y yo me cago en la gente que prostituyó las notas de la melodía original para perpetrar esa violación estética.

16 Comentarios:

Oveja berserker dijo...

Qué asco de país. Entre estos y Piqué me han jodido el día >(

Enttropia dijo...

¡Pásmome! :-)

Qué vivan las tetas y los culos hermosos de un vídeo musical y a tomar viento los bancos y sus anuncios farisaicos. Eso sí, si el vídeo de las buenorras haciondo bricolaje llega a ser un anuncio de verdad, lo consideraría una aberración machista vergonzosa. Siendo vídeo, oye, cada cual que haga lo que considere, ¿no? Pero tú seguro que no estás de acuerdo con la matización...

Sir Alsen Bert dijo...

South, lo que daría por conseguir la dirección mail de los publipijos estos y enviarle tu entrada, siempre y cuando te convenciese para ello. ¿Me dejas bucear?
Eres un ser very, very Pericoloso y eso no sabes lo que mola.
Saludos.

PD: Por cierto el video de los bikinis de colores, acojonante. Gracias.

Sir Alsen Bert dijo...

Enttropia, rica, aquí en la ciudad en la que vivo las constructoras contratan a chicas del estilo de las del video por aquello de la igualdad entre sexos y porque el dicho de tres mirando y uno currando se quintuplica, uséase, cien mirando y una currando. Eso sí, a diferencia de los obreros como yo, las nenas ni tienen panza cervecera, ni fuman, ni beben; sí están morenas, como ellos.
Me gusta la ciudad donde vivo porque la igualdad entre sexos es algo que se practica.

Folken dijo...

No había visto el anuncio de Caja Madrid. Es... como decirlo... Digno del país de las tentaciones, pero todavía más obsceno. Mi concepto de obscenidad ha sido rebasado por ese anuncio. Me acuerdo cuando tenía el otro cutre blog que hice algo parecido (al anuncio) en plan cachondeo. Pero es que estos han hecho lo mismo pero en serio. La reputa.

Espero una segunda parte donde el becario aparezca en casa de putita, le arranque la cabeza con una sierra manual como la que usa la rubia y se folle el cuerpo decapitado. O eso o como una banda de bosnios entran en el chalet de Borjamari y le hagan pequeñas incisiones, de unos 45cm de profundidad en las piernas.

aspirante dijo...

Jaja buena idea lo de los bosnios Folken.

En cuanto al anuncio qué sutileza, sobre todo las imágenes.

Tenía que haber entrado Jostar, el antihéroe, en la mesa y haber acabado con todos como apoteósico final.

Escuché o leí por ahí, no recuerdo, que la tv y en especial la publicidad es como el órgano de adoctrinamiento, transmisor de los valores y mensajes del DESorden que nos gobierna. Los anuncios serían como cómodas píldoras de sabiduría fácilemente asimilables para adolescentes permeables y descerebrados.
Bueno hasta luego, me voy a tunear el coche, y a pedir un crédito para el yate que compraré en breves.

Mala LUA dijo...

jajaja ¡qué divertido es todo esto! los insultos a la inteligencia y al buen gusto están a la orden del día, pero vamos, me quedo con las buenorras, siendo feminista y no bollera (aún)

un beso.

LoBo dijo...

Es un spot que decididamente corrompe la integridad más idealista, aquella que nos susurra a cada instante que el dinero es un invento malévolo para destruir a las personas. La obscenidad en su punto máximo llevada a la masividad a través de la publicidad. El dinero no hace la feliciidad... la compra hecha.

Marco Marrodán
CHILE

Miranda dijo...

South, que acojonante todo. Tu visión, tu texto, tu ojo para la crítica.

Eres un crack, tío.

Un beso enorme.

M.

Enlazo el blog en el foro.

Southmac dijo...

Gracias, Miranda. Me alegra que te gusten mis paranoias ;)

Buen análisis, Lobo. Sí, supongo que tienes razón. Mientras los bancos consideren que la felicidad puede comprarse... en fin, será señal de que vivimos en un mundo enfermo en el que la gente olvidó hace tiempo lo que era la felicidad, por no hablar de otros valores... A todos nos gusta el dinero, pero, joder, no lo divinicemos y, sobre todo, no juguemos con las bajas pasiones de la gente de un modo tan asqueroso.

Jaja, Mama Lua, yo también me quedo con el vídeo de bricolaje. Sí, ya sé, la mujer tratada como objeto y todo eso, pero es que la publicidad nos trata a todos como objetos, es importante no olvidar eso.

Cínico, muy interesante la teoría sobre el papel adoctrinador de la publicidad. Bueno, yo añadiría la formación escolar, pero sí, la publicidad es el gran maestro que nos muestra los modelos a imitar, las cosas a conseguir, lo que está bien y lo que está mal. De ahí que la publicidad de un banco sea, por definición, la máxima expresión de lo que yo considero obsceno.

Folken, tomo nota de esa segunda parte. Ya sabes que Jostar es imprevisible como las tormentas veraniegas (jajaja). Ah, yo también aluciné cuando vi el anuncio no hace demasiado a la hora de comer. De hecho, me quedé quieto, como petrificado. Pensé, joder, estos van en serio. Muy en serio.

Alsen, ya sabes que todo lo que aparece en el blog es copyleft de ese, así que eres libre de reproducirlo y de infagar sobre ello hasta donde tus cojones te lleven (jaja). A mí también me gusta mucho el vídeo de las chicas Leroy Merlin. Me devuelve al reino de los vivos después de ver basura como el de la caja.


Entroppia, el problema de la publicidad es que nos denigra a todos los que la vemos, y no digamos a los que se creen lo que están viendo. En este caso son unas tías muy atractivas bailando sinuosamente con sus artefactos de marquetería. Bueno, también he visto a tíos con pinta de haber nacido en un gimnasio jodiéndome la cena con sus repugnantes bíceps anunciando champús, zapatillas o condones estriados. Y viejos, también he visto viejos anunciando seguros de vida, lo que los pone al borde de la muerte. Y niños. Niños asquerosos, cagones, anunciando pañales y toda esa basura.
Sin embargo, la única publicidad considerada sexista es la que incluye a las poderosas mozas del principio. En fin, yo creo que si nos ponemos excesivamente delicados con esto de las vulneraciones del ser humano como animal delicadito, corremos el riesgo de ser tan gilipollas como el político de turno diciendo: ciudadanos y ciudadanas... votantes y votantas... contribuyentes y contribuyentas...

Cordera, si es que tus amigos los pepesunos llevan una temporada que, jooooooooder (Empezando por MariAno declarándose insumiso del Estado al ignorar y denigrar la figura del presidente de un gobierno escogido democráticamente)

TOMADETIERRA dijo...

Te sales, tío. Me gusta como escribes y la crítica me ha resultado demoledora. Me identifico mucho con ella. El anuncio, cuando lo ví me hizo vomitar por la ideología que destila, pero no me acordé ni imaginé que era un puto plagio. De la misma campaña de Cajamadrid, hay otro con la misma música y una chica minusválida que baila en plan extreme y va de listita, que terminó de hacerme pensar que la desvergüenza de esta agencvia y de Cajamadrid al asumir esta campaña es absoluta. Gracias por la mordacidad y la lucidez.
(Te dejo un enlace al mi blog actual, por si te quieres dar una vuelta: http://blogs.ya.com/tomadetierra/).

Southmac dijo...

TomaDeTierra, encantado de conocerte. Preisamente, donde vivo no tengo jodidas tomas de tierra y algún día saldré por los aires, jajaja. Llevo un tiempo desbarrando por aquí, así que está de puta madre que el mito de la red infinita se vaya cumpliendo poco a poco. El amor al arte va a acabar siendo cierto después de todo...
En efecto, más que plagio es un corta-pega literal de un fragmento del tema de las chicas carpinteras. Los publicistas decidieron aprovechar la adrenalina del tema para vendernos una idea totalmente opuesta. Carne contra dinero. Bueno, ahora que lo pienso, quizá no sea tan absurda la contraposición...
He visto los otros anuncios. También hay otro en el que presumen de su obra cultural, y el fondo acústico lo interpreta una orquesta sinfónica. La hostia. Tener que dar las gracias a una caja de ahorros por lo que debería de hacer el Ministerio de Cultura. La hostia en bicicleta, pero es que, además, es mentira.
Te enlazaré en breve. A veces el código html es como gestionar un puticlub. Demasiadas toallas sucias, ya sabes.

pri dijo...

Todavía tengo los ojos abiertos como platos desde la primera vez que lo vi, y, más que por el anuncio, porque a todos los que tenía alrededor (estábamos ocho personas en casa) les parecía normal. Ser el único al que tanto "dinero dinero, dinero llama a dinero, con dinero lo tienes todo, ..." le pareció desagradable me hizo plantearme muchas cosas sobre la gente con la que estaba, y desde ese día voy viendo situaciones que me dicen que no estoy equivocado.

Por cierto, lo lanzaron patrocinando la emisión en la tele de una competición de vela, no sé si la copa América o alguna cosa por el estilo, así que nos podemos imaginar cómo es el público target que ve eso.

Mckeyhan dijo...

Cuando ví el anuncio también pensé "esto si que es obsceno"... hice un soplido de cinismo bastante fresco... no sé sólo me pude limitar a pensar... ¿que puedes esperar de un cerdo si no un gruñido?

Habría que eliminar los banquitos, son odiosos y ofenden toda moral, es el eje del mal que nos azota... pero claro a muchos les va bien... no sé.

¿Solo Blogger?

Tinúviel dijo...

El anuncio no necesita ni una palabra mas para ser calificado, el mismo se califica. Y luego esperan que con anuncios como ese la gente sea normal, en fin. Tu critica descriptiva me ha parecido espectacular, besos.

Southmac dijo...

Gracias, Tinúviel. No sé por qué me resulta familiar tu nick, pero es que estoy en un estado de dispersión cojonudo, así que seguro que meto la pata y resulta que te conozco. En efecto, el anuncio se define por sí mismo, pero me gustó jugar a publicista y poner ambiente a una reunión de crativos de las buenas, jaja. Ah, podría ser interesante hacer historias relacionadas con anuncios de este tipo. Seguro que vemos muchos más.

Mckeyhan, la banca es como el sector funerario. Siempre obtienen beneficios. No importa que el mundo se hunda. Da igual. Tienen tu dinero y el mío y encima nos cobran. Somos realmente bobos. Pero, claro, el tinglado está montado para que, si pasas de ellos, todo sean problemas. ¿Alguien ha probado a pedir su nómina en metálico? -pregunta dirigida para los que tengan de eso-
Por cierto, como ya dije, la única posibilidad que da este sistema de comentarios para evitar los engorrosos anónimos comerciales, o revientacojones-sin-argumentos es la que tengo activada. No obstante, el mail es una forma cojonuda de ponerse en contacto conmigo y de ponerme a caldo sobre todo lo que aquí sale.

Pri, yo también lo vi por primera vez en compañía de más gente y las reacciones fueron dispares. Al menos se crearon dos bandos irreconciliables desde el primer momento. Habíamos bebido un poco y tal. Luego llegaron los cuchillos por el aire y los vasos por la ventana. Realmente, anuncios como este fomentan una crispación más turbia que la política (que ya es decir).
(Me puedo imaginar al público de las competiciones de vela)