
Bueno, se suponía que vivíamos en un país aconfesional y que el mundo estaba lo suficientemente jodido como para andar creyendo en historias de ángeles y demonios, pero no. Dan Brown había demostrado que todo eso seguía vendiendo muchísimo. Que la gente se volvía loca de placer leyendo chorradas modernas basadas en chorradas ancestrales, fruto a su vez de delirios místicos inducidos por el hambre o los alucinógenos de la madre naturaleza... y así hasta el final, o desde el comienzo de los tiempos.
También se suponía que el concepto de familia no era propiedad de nadie en particular, por mucho que ciertas confesiones religiosas se empeñasen en considerarlo suyo e inalienable. Por ejemplo, yo y un núcleo doble de silicio podíamos considerarnos familia desde el momento en que sus perturbaciones atómicas afectasen directamente a mi estado de mala hostia, pero esa era otra historia.
En estos tiempos de tecnología futurista sobrevivían los atavismos supersticiosos. Masas desbordadas deseaban adorar a un mortal igual que tú y que yo. En fin, nosotros no formamos parte de las juventudes hitlerianas, pero seguro que también cometimos errores en el pasado.
Mientras tanto, África seguía diezmada por el hambre, la guerra y el SIDA. África era un continente enorme del planeta Tierra. África estaba llena de evangelizadores de la religión representada por el tipo de mirada turbia que venía a visitarnos. A veces se trataba de inculcar a los nativos la verdad única del dios cristiano y el error de las tradiciones en las que siempre creyeron. A veces se ayudaba materialmente a la población moribunda, pero una de las máximas que se difundían, bajo las órdenes del gran jefe papal, era la conveniencia de follar SIN condón. Una religión suicida e irresponsable, sin duda.
Digamos que el representante que nos visitaba no tenía vergüenza. No tenía ética. Condenaba a una muerte segura a todos aquellos que no mantuvieran contacto carnal según los preceptos de SU vieja ley. Condenaba al ostracismo y al rechazo social a todo modelo familiar que no fuera el establecido por SU vieja ley.
El Presidente del gobierno no iba a ir a la misa que se iba a celebrar. En fin, a mí no me gustaban mucho los políticos, pero me parecía una decisión totalmente coherente, respetable y hasta cojonuda. Me habría preocupado que el Presidente de mi país formara parte del rito de una religión, cuando nuestra Constitución obliga a una exquisita neutralidad en cuanto a creencias se refiere. Me habría jodido que el Presidente de mi país hubiera participado en el rito de una religión que desprecia la vida.

Las religiones tenían algo de mitología y algo de superstición. Yo las respetaba a todas por igual, siempre que no coartasen mi libertad o la de los míos. Siempre que no provocasen guerras santas, torturas a los discrepantes, trabas en el desarrollo científico o cultural. Siempre que no discriminasen a hombres, mujeres o niños. Siempre que no violasen a hombres, mujeres o niños. Yo respetaba a las religiones que no sembrasen muerte y destrucción. Yo respetaba, sobre todo, a las religiones que no creyesen en la existencia de un caudillo supremo gobernando lo visible y lo invisible.
El representante que nos visitaba era además un Jefe de Estado. Curioso. Este político de la fe tenía previsto hacer un alto en el camino para rezar unas oraciones en el lugar donde el otro día murieron más de 40 personas por la dejadez administrativa de la Autonomía valenciana. A los creyentes la idea les excitaba sobremanera. A mí me parecía una especie de broma macabra, claro que yo soy agnóstico. Un agnóstico haciendo uso de su libertad de expresión. Los propios católicos decían eso de a dios rogando y con el mazo dando. Los poderes públicos de esa comunidad, cristianos o no, podían haber evitado esas muertes invirtiendo en la seguridad del metro la pasta desperdiciada en parques temáticos ruinosos y fastos estúpidos de todo tipo. No rezando.
Rezando no se salvan vidas, amigos.
El gasto económico de la visita iba a ser considerable. 4.400 agentes de policía. 2.104 de la guardia civil, ese otro anacronismo. 1.400 pitufos locales y 200 soldados. Supongo que en Valencia no existían ya problemas de inseguridad ciudadana. Supongo que en Valencia no había focos de infravivienda y que todo el mundo cobraba el salario medio español, valorado en unos 22.000 euros al año. Espero que no hubiera gente necesitada en Valencia, porque, de lo contrario, ese despliegue de efectivos hubiera sido tan obsceno como el anuncio de Caja Madrid del que hablábamos en el post anterior.
Alguno de vosotros podría decirme, joder, Impresentable, son las medidas de seguridad que se utilizan en cualquier visita de un jefe de Estado. Pero, hostia, no, no es lo mismo. Teóricamente este hombre antes que político es un semidiós. El representante de un dios en la tierra, nada más y nada menos. ¿Tan poco cree en su propia divinidad que necesita un ejército armado hasta los dientes para proteger su integridad física? ¿Tanto le importa la vida terrena a quien, teóricamente, cree a pies juntillas en la trascendencia más allá de la muerte? ¿Acaso los ángeles flamígeros con sus espadas de oro, que tan baratos habrían salido al erario valenciano, estaban de huelga?
Algo no cuadra en el argumento. O este señor sólo es un jefe de Estado en misión política o alguien no cree en lo que predica y, por tanto, miente.
Por cierto, muchas personas con cabeza y brazos habían colocado más de 12.000 flores en un altar sobre el que este hombre daría su discurso. Toneladas de flores. Mucho dinero. La Administración valenciana, la misma que dejó pudrirse el metro de la línea 1, había dispuesto también 3.000 fuentes para los peregrinos, 30 carpas de avituallamiento y 5.000 urinarios portátiles. Valencia era una tierra históricamente castigada por la sequía. Una tierra en la que, paradojas de la vida, florecían los campos de golf y los parques acuáticos. La línea costera estaba devastada por una urbanización sin control. Al parecer, el agua no era un problema siempre que los amiguetes estuvieran en el poder central, como hasta hace poco había ocurrido.

Para acabar, se me ocurre una doble pregunta. ¿Por qué y para qué ocurría todo esto?
Bien, las malas lenguas decían que el porqué tenía que ver con cuestionar las decisiones en materia social de un Estado democrático como el nuestro. Había modelos de familia que no gustaban en las altas esferas del monopolio de la fe. A los católicos nos les gustaba que mi procesador de doble núcleo, mis dos discos duros y yo fuéramos una jodida familia.
En cuanto al propósito de este intervencionismo, esas mismas malas lenguas decían que se trataba de coaccionar al gobierno, en connivencia con la secta Opus Dei (más propiamente, Opus Diaboli) y el partido político en la oposición, ya que todos ellos compartían un odio clerical y apocalíptico por todo aquello que no estuviera hecho a su imagen y semejanza.
Yo creo que las malas lenguas tenían toda la razón del mundo. De este y del otro.
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PS: ... y es que hay miradas que hielan la sangre, estimado Ratzinger-Z.



10 Comentarios:
Rita, el Papa sabe lo tuyo? juas juas juas juas
(Probablemente tampoco sabe lo de MariAno, jjajaja)
A mi la iglesia catolica ya hace mucho q me enseño su cara, pero en los ultimos tiempos, he tenido ocasion de verle la cara tb a algunos q se dan golpes de pecho aclamando a Dios, q van a misa casi a a diario, q tienen fotos inclusive con el anterior papa, este a quien me refiero es el abuelo de mi futuro hijo, este señor como digo es todo fachada , pq con mi hijo no ha tenido, ni tiene piedad, por lo cual me reafirma en mi conviccion de q donde haya gente de esta religion yo no puedo estar, yo siempre he creido q mi religion es ser cada vez mejor persona y a si lo intento cada dia, aposte por la vida cuando todo lo tenia en contra y no me he arrepentido ni un solo dia, y francamente no me creo por ello mejor q nadie, pero si mejor q algunos, al menos soy honesta conmigo misma y eso es mas de lo q pueden decir muchos.
(vaya charla , no?, lo siento Souht), bravo por tu post!.
Este era justo el post que pensaba escribir mañana.
Muy bueno.
Me ha encantado tu post.
Soy de la misma opinión que tu y nunca habría conseguido expresarlo ni la mitad de bien que lo has hecho tu.
Nunca he creido en ninguna relegión, aunque me obligaran a hacer la primera comunión. Quizás porque me lo han impuesto desde que nací y por naturaleza peleo contra lo que malmeten a la fuerza, el caso es que no creo en nada.
Y la verdad es que tampoco he pensado en ello, no me he planteado que hay después, si existe un Dios...
¿Modelo de familia? como si eso existiera.
Beso y enhorabuena por este post.
Me consuelo pensando que a éste, comparado con el anterior, se le puede considerar un mal menor y contra todo pronóstico.
Su mirada hiela, su abrazo abierto es mecánico, su séquito lo levanta más que a Dios (para quienes creen)...Sí, tengo mis prejuicios con la Iglesia Católica y Ratzinger me ha ayudado a sostenerlos aún más.
Bien por el tema.
Una institución más con otros tantos fieles más. Como otras. ¿Importancia? La que la Historia le asigne dentro de 100 años. Y la Historia es Diosa, todopoderosa, inmisericorde y rotunda. Da igual quién la escriba, la Historia es la Historia aunque se constituya en mil historias.
La pena, que no estaremos para aportar nuestra opinión. Se la dejamos a nuestros hijos ¿de acuerdo? porque la Historia huye del acontecimiento puntual, bueno, la Historia Total.
Como siempre, das forma a tus pensamientos como el vaso al chorreón de agua. Vamos, inigualable, nene.
Totalmente de acuerdo, te voy a decir mas: jamas habia visto tal despliege de urinarios y agentes del orden, en fallas la ciudad se llena 3 veces mas de lo que se lleno por la jodida visita del papa y no ponen ni un puto WC portatil, es vergonzoso el derreche de medios que han hecho, te puedo decir tambien que ha sido un fracaso porque no ha ido ni la mitad de gente que esperaban, las carpas esas de habituallamiento no han vendido una mierda y solo han tenido perdidas. No os fieis de lo que quiera vender ahora el PP. HA SIDO UN PUTO FRACASO.
Espectador, en efecto, con esta concentración de seres ha ocurrido exactamente lo mismo que con las últimas manifestaciones por el odio y el rencor que ha convocado la peperada. Falseamiento total de cifras demostrado con fotos aéreas, medidas de superficie y cálculo basado en personas por metro cuadrado. Según fuentes diversas, al papa lo vieron unas 250.000 personas. Según medios como Telemadrid y ESO que tenéis en Valencia, los asistentes fueron un millón y medio. En fin, menos mal que el recuento de votos en las elecciones nos devolverá a la lógica matemática de la que nunca debimos haber salido, jeje.
Alsen, tengo que reconocer que cuando escribo suelo beber de todo menos agua, lo que incluye sanas infusiones y refrescos de colores, jajajja... en cuanto al planteamiento histórico, sí, claro, el tiempo será quien ponga a cada uno en su sitio. De todos modos, estos tienen un tinglado muy bien estructurado, con conexiones en todos los sectores sensibles del poder. Por eso, la Historia en cuestión corre el riesgo de ser desfigurada por quien tiene la sartén por el mango. Por quien escribe los libros de texto que usarán nuestros hipotéticos hijos...
Luna agua, lo que más me llama la atención de estos grupos religiosos es la manera con que niegan sus propios principios en TODO lo que hacen.
Chin, eso dicen, eso dicen. Pero no podemos olvidar que este caballero era el encargado de los asuntos inquisitoriales (doctrina para la fe) cuando aún vivía el otro, así que me inclino a pensar en la puñalada por la espalda. Basta con ver al clero español considerando al presidente como un anticristo de estar por casa.
Gracias, Isilla. Corren tiempos en los que hay que escribirlo todas las veces que sea necesario. No creo que sean buenas las religiones masificadas y multinacionales. No creo que sean buenas las religiones monopolizando algo tan personal como la concepción de vida y muerte. Al fin y al cabo, a mayor universalismo, más sectarismo de la creencia... inquietante, cuanto menos...
Ah, Ceci, te he ahorrado el curro, jajaja. Vergüenza debería darte haber estado de fiestas por Teruel en vez de rezando tus oraciones en Valencia, jajajaja
Bueno, Cati, el problema de estas cosas es encontrártelas a dos metros de distancia, en el día a día. Digamos que suele ser... esclarecedor.
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