30.4.08

El bosque



Nos despertamos en un claro en mitad del bosque. Hacía frío. Nuestros cuerpos desnudos estaban impregnados de rocío, rozando la hipotermia. Ambos temblábamos. La naturaleza es dura para los humanos de sangre caliente. Para los humanos de ciudad y techo con calefacción. Somos una especie débil, aunque con gran capacidad destructiva.

El bosque estaba precioso con la salida del sol. Transmitía cierta intensidad helada. La luz atravesaba el techo vegetal adquiriendo un tono verdoso de nitidez asombrosa. Nuestros culos estaban llenos de agujas de pino secas. Nuestra piel apenas sentía los leves pinchazos por el entumecimiento y la supervivencia. Nuestra sangre se agolpaba profunda, manteniendo a salvo los órganos vitales.

Te miré y recuperé un par de grados. Me miraste y nos abrazamos fuerte, con la decisión de los que se arrojan al vacío desde un piso quince. No tardamos en revivir un poco gracias al rozamiento. El mejor entendimiento era el que surgía sin necesidad de palabras. Las palabras solían ser un obstáculo. Ruido muchas veces incómodo del que poder prescindir con alegría.

Teníamos los rostros algo demacrados. La noche había sido extraña. Los giros de la acción siempre son un misterio, sobre todo cuando te acuestas en una confortable cama, cálido edredón de cuerpos próximos deseosos de más y más carne. El sueño siempre es un misterio, sobre todo cuando te acuestas en una cama enorme y te despiertas en un claro del bosque. Los restos de magia que nos quedan se esconden tras la acción de la inconsciencia.

Habíamos leído algunas cosas sobre combustión espontánea y viajes astrales. No creíamos en esas mierdas, pero los sonidos del bosque desperezándose nos hicieron replantearnos mas de una certeza. Un ejército de animalillos, pájaros sobre todo, empezaron su diálogo entre ellos y la nada. No había rastro de civilización en kilómetros a la redonda. Aquello parecía el culo del mundo, pero era un culo bonito. Se intuía mucha agua en el subsuelo, y poquísimos humanos. Las cosas siempre iban mejor cuantos menos humanos hubiera alrededor.

Por alguna extraña razón nuestros labios habían vuelto a bailar en círculos. Tu saliva seguía siendo caliente y dulce. La mía, en fin, supongo que no tanto. Echaba de menos mi tabaco, y una jodida manta, o taparrabos, para sentirme protegido. Totalmente desnudos, en el frío amanecer susurré tu nombre a tu oído. Y tú reíste de esa forma tan adorable. Y tú callaste mi paranoia con un nuevo beso.

Nos despertamos en un claro en mitad del bosque, helados de frío, hombre y mujer recordando los viejos tiempos del paraíso perdido. No tardamos en alcanzar cierto grado de consciencia. Había que ponerse en movimiento. Había que avanzar hacia alguna parte. No conocíamos la sabiduría de los que se orientan por el sol. No sabíamos gran cosa, pero nos incorporamos y empezamos a caminar hacia donde más luz se veía.

Tarde o temprano llegaríamos vete a saber adonde.

_______
Sonido: Iron Lady (Diamanda Galás)

8 Comentarios:

Marius dijo...

Algunas veces nos despertamos sin reconocer el lugar donde estamos peor aun seria no reconocer quien esta a tu lado!, saludos impresentable!!

Folken dijo...

Muy apropiada la historia de la amnesia parcial el día en que ha muerto el descubridor del LSD, he dicho.

mira tu por donde dijo...

Justo hoy me he acordado de algo acerca de un bosque que me contó alguien por el msn hace un tiempo, me dijo que fue sueño, pero seguramente fue también un cuento.

Noviembre dijo...

Es posible que ésto sea la historia del despertar a una personalidad dualista y desconocida entre sí de dos seres abocados a vivir en la paz que crea un desconcierto inconsciente e ignorado.

Oratoria incombustible y elocuencia manifiesta.
un saludo afectuoso

el_Vania dijo...

Qué cojones importaba la desorientación... tu casa es donde está tu cabeza. Eso es todo. Un hombre, una mujer, fogosidad lujuriosa, idílicos paisajes... no se necesita nada más.
Bueno, una conexión a Internet, fijo...
Salud/OS!

Eterna dijo...

Precioso...
¿Quién no sueña despertar algún día en algún otro lugar?

panterablanca dijo...

Sí, sí, muy bonito todo sobre el papel, pero sin civilización alrededor, están condenados a morir de pulmonía en quince días.
Besos selváticos.

Southmac dijo...

Pantera, no necesariamente. El ser humano se adapta con cierta rapidez. Pronto construirían su choza de ramas y aprenderían a hacer fuego frotando cosas. Lo de la caza lo veo más complicado, pero siempre puedes ingerir hierbas e insectos jugosos, jaja

Eterna, sobre todo si la noche no ha sido satisfactoria, jajajajaj

Vania, eso de que la casa está donde está la cabeza (y la conexión adsl) me recuerda un poco a una máxima de los romanos (cuando eran imperio). Creo que venían a decir algo así como "donde pongo mis cojones está mi casa". Precioso, globalizante y multicultural ;)

Noviembre, para oratoria incombustible la tuya, amiga. Claro que difícilmente puede vivirse en una paz fruto de ignorar el desconcierto motivado por...

Mira tú por dónde, pues quizá fuera una mezcla entre sueño y cuento, o ninguna de las dos cosas.

Folken, pues fue una casualidad, como el descubrimiento del potingue y las milagrosas posibilidades de éste aún por descubrir en este páramo moralista que habitamos.

Marius, pues dependerá del grado de resaca que arrastres a la mañana siguiente. Saludos.