
En las pantallas de medio mundo apreció la noticia destacada con grandes titulares. La Peste estaba de vuelta. No se sabía exactamente el tipo de agente mutágeno que la había hecho posible, pero los muertos ya se calculaban por millones en China. Las autoridades habían intentado silenciarlo el mayor tiempo posible mientras aquello se les iba de las manos. Demasiadas líneas aéreas. Demasiada gente cruzando fronteras sin control. La Peste se había expandido como la pólvora por todo el sudeste asiático. Los primeros casos no habían tardado en aparecer también en América, Europa, África y Australia.
Estamos jodidos, venían a decir los poco fiables medios de masas. Una epidemia vírica de origen desconocido está diezmando el planeta.
La información aparecía flanqueada por anuncios de bancos, automóviles y todo tipo de bienes de consumo. Pronto no tendría sentido consumir, pues estaríamos todos muertos. La comunidad científica se hallaba totalmente desconcertada. Nos encontrábamos ante algo parecido a la gripe asiática pero mil veces más potente. Ningún retroviral era efectivo y la muerte sobrevenía en menos de 48 horas desde los primeros síntomas, un enrojecimiento acompañado de picor en nariz y ojos. Síntomas similares a los del resfriado común y las alergias estacionales. Por desgracia, el afectado no tardaba en empezar a sentir molestias respiratorias y confusión mental. Al final del primer día ya se apreciaban graves signos de insuficiencia renal y hepática. En las 24 horas siguientes la situación desembocaba, sin excepción, en fallo multiorgánico y muerte en medio de horribles convulsiones.
López leyó la noticia sin inmutarse demasiado. Tenía los ojos rojos, además, pero es que era alérgico al polen. Quizá ya estuviera jodido. La vida daba muchas vueltas, y ahora resultaba que con esos síntomas podían quedarle menos de dos días de vida. López sintió algo extraño en su interior. Algo psíquico. Así que eso era todo. Un buen día la naturaleza, o el gobierno de algún país paranoico, se sacaba un nuevo virus de la manga y la humanidad se extinguía en un par de meses. Seguro que había alguna cura efectiva reservada para las élites. Seguro que los cabrones con más pasta sobrevivían junto con las últimas portadas del Penthouse. Bueno, y del Private (si es que aún existían en papel). Seguro que, como siempre, pringaría la mayoría. Bien mirado, era una buena noticia. El fin de las guerras. Aunque la mortalidad del virus fuera sólo del 90%, el planeta quedaría lo suficientemente diezmado como para resultar fácilmente controlable por la facción que conservara más supervivientes. Además siempre había gente resistente hasta a los más devastadores virus. Quizá los medios lo estuvieran silenciando. Quizá la Peste hubiera sido diseñada para dejar vivos a esos elegidos para la posteridad.
López quería comer, beber y follar con urgencia. También le apetecía a López matar con sus propias manos a un par de hijos de puta de la oficina. Y del banco. Sí, joder, y ya de paso al vecino del sexto. Y a la zorra de su ex. López se sentía pletórico a la par que asustado. Tantas cosas y tan poco tiempo. Quizá lo suyo sólo fuera alergia al polen, pero no había salida. La Peste estaba extendiéndose por los cinco continentes. Era cuestión de semanas, a no ser que los gobiernos empezasen a lanzar bombas incendiarias sobre las zonas afectadas. A no ser que el genocidio volviera a utilizarse como medida política. El ser humano era bastante gilipollas y merecía su extinción, pero a López eso ahora se la sudaba. Lo primero que hizo fue apagar su ordenador dándole una patada a la CPU. Se acabó la esclavitud de las 8 horas que la UE quería convertir en 13. Se acabó. Ciertos tipos de vida simplemente no merecen ser vividos.
10 días después, López murió infectado por la nueva Peste. Al principio sólo era polen, pero finalmente la mierda inundó a López. Por suerte tuvo tiempo para ajustar sus cuentas. Muchos ciudadanos hicieron lo mismo. En un mes Madrid quedó reducida a un apacible poblado de 2.000 habitantes rodeados de edificios fantasma y grandes superficies saqueadas. En dos meses Madrid, y la mayor parte del planeta, volvió a ser totalmente habitable. La evolución de las especies encerraba mucha sabiduría en sus misteriosos mecanismos. Sin duda.
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Sonido: Apocalipsis medieval (Tercera mezcla del nuevo tema de Southmac, el Impresentable, para todos ustedes)
Imagen: Fotograma de "El séptimo sello", grandiosa película de Ingmar Bergman del año 1957.



13 Comentarios:
Madrid con 2.000 habitantes y los almacenes abiertos de par en par ... Siempre que no haya políticos entre los afortunados, la idea me parece tentadora, továrish :)
...en estos momentos la idea de un apocalipsis se me presenta como una tentadora posibilidad, sin embargo me harían falta más de 48 horas para ajustar cuentas...pero buscaría la manera...
imperdiblesdemadera
Aunque lo mio es enfriamiento y no alergia, me entraron las mismas urgencias que a López, matar a unos hijoputas, incluido.
¿Seguro que con Frenadol......?.
En fin, una peste con mejor diseño que esa mierda que se inventaron los curas, parece.
Tierra/Panel de control/accesorios/liberar espacio.pum
Enter.
Es relato de ficción, pero esa situación que describes, tarde o temprano, llegará.
Lo cierto es que será lo mejor que le pueda ocurrir a este planeta.
Lo que sí que me he quedado con las ganas, es de saber que pasa desde la patada a la CPU hasta los últimos instantes de López.
Me dejas intrigado.
Tal vez haya otra entrega...
Salud/OS!
PD: Luego en casa, a ver si puedo escuchar tu tema...!
No sé donde escuché esto: a veces es necesaria una catástrofe para empezar a ser "feliz".
A veces, sale mi parte más buenaza e ingenua y pienso: "Oh, qué pena que haya tantas guerras, qué pena que haya tantas enfermedades, tanta hambre, tanta...", pero luego sale mi parte más cínica y dice: "Joder!, mejor así, si no pronto no caberemos".
Pura contradicción.
Besos selváticos.
La pena es que de los que se salvarían, la mitad serían los que pueden permitirse una emigración masiva en jets privados, una buena alimentación (cada vez mas costosa); un médico privado de gran prestigio... Esos que se permiten lo que se permiten gracias al trabajo, sangre, sudor y lágrimas de los que están "abajo".
Y el mundo volvería a ser gobernado por absolutos gilipollas.
¡Modo optimista ON!
Me encanta tu blog (:
La próxima vez debes anunciar la música antes del texto, y con la recomendación que hay que escucharla mientras se lee.
La cosa lo merece.
Un saludo.
Pau, gracias por apreciarla, hombre. La verdad es que componer me lleva mucho más tiempo que escribir. También es cierto que, a la larga, disfrutas más escuchando que leyendo (al menos en mi caso). Tomo nota de la recomendación.
..ŋoэ.., gracias y bienvenida.
Xiren, tengo la teoría de que por muy plácida que fuera la aldea madrileña de 2.000 habitantes, por fuerza surgiría la gilipollez como motor coordinador de comunidades humanas. Lo llevamos en la sangre.
Pantera, yo me he vuelto más cabrón. Suelo pensar en lo bonita que estaría la depresión del Sistema Central sin esta acumulación de mierda, juasjuas
Fetish Femina, no sé donde lo escucharías, pero tiene sentido.
Vania, es bastante posible que ocurra algo así, y no es la fantasía freak de alguien que pasa demasiado tiempo delante de ordenadores. Vivimos en un mundo sin fronteras reales y los bichitos mortales lo tienen más fácil que nunca. Lo que más me divertiría de esa situación, sin duda, sería que la gente POR FIN se daría cuenta que estatus y pasta no significan nada a cinco minutos de la tumba.
Folloso, lo mío sí es alergia pero comparto la necesidad de la que hablas. Es importante recordar que gran parte del mundo católico a día de hoy sigue considerando el sida como una plaga divina. Curiosamente sus líderes braman para que la gente folle sin goma. Son el diablo en la tierra del que tanto se habló. El diablo inexistente en la tierra errante riéndose de dioses quimera. Todo perfecto. Todo OK.
Imperdiblesdemadera, yo también buscaría tiempo para ajustar mis cuentas en tiempo récord. Te lo juro.
César, por no hablar del placer sin límites de pasear por el Retiro sin todas esas hordas de ruidosos seres vivos, jajaja
Por cierto, apoyo la moción de pau. Yo suelo poner los enlaces de audio al comienzo del post, pensando -quizá ingenuamente- que la gente hará click de inmediato ... La verdad, no lo tengo muy claro.
Qué buen retalo. Me ha gustado mucho, rápido, ameno, ligero.
Gracias, Arrakis. Es alucinante que aparezca justo ahora alguien con ese nick. Con la llegada del verano, estepas desérticas olvidado ya el planeta primavera para adentrarnos en el mismísimo Dune.
César, en realidad tengo el mismo problema. No sé si considerar el enlace musical como una introducción, como una firma o como una banda sonora. A efectos de contenido quizá empezar con cierta música (que siempre es una decisión subjetiva y personal) pudiera distorsionar el texto más que si la opción de escuchar esa música se ubica casi como firma... No sé. Estoy confuso (como siempre)
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