8.7.08

Dioses de la blogosfera



Madrid puede ser jodidamente agradable cuando uno menos lo espera. También es cierto que la mayor parte del tiempo Madrid es una puta cloaca, pero nadie tiene la culpa. Falta espacio, ese es el problema de Madrid. Demasiados habitantes, demasiados coches, demasiadas calles, demasiado ruido. Falta espacio, por eso es bueno salir en días extraños, en días en los que la manada no esté pastando junta.

Era lunes y las calles se habían vaciado con cierta rapidez poco después de la hora punta. Pese a ser julio no hacía calor, lo cual dotaba al ambiente de una sensación de irrealidad. Soplaba viento del noroeste quizá fruto de una vaguada atlántica dándonos un respiro. Quizá una señal del fin del mundo. Cualquier opción era válida.

Hacía fresco en Madrid en pleno verano. Alucinante. Las urgencias se colapsarían cuando la gente empezase a acatarrarse en masa. Madrid y su sanidad corrían peligro. Estaba teniendo lugar una privatización encubierta. Cuando el votante se diera cuenta sería demasiado tarde. Pero daba igual. Al ritmo que íbamos quizá no quedase estado de bienestar de aquí a 5 años. Es lo que pasa cuando basas tu economía en turismo cutre y especulación inmobiliaria. Un buen día sube el petróleo y te vas a tomar por culo (sin erotismo) con todo el equipo. Probablemente asistiríamos a la desintegración de lo poco que quedase de clase media en ese lapso de tiempo. Los que no llegábamos a mileuristas las pocas veces que teníamos curro íbamos a ser los primeros en irnos a cagar a la vía.

El caso es que el barrio periférico estaba medio desierto. La cita debía tener lugar en los alrededores de uno de los metros más carismáticos de la ciudad. Ese metro daba a cierta pequeña plaza con una churrería que funcionaba todo el año. En verano se medio reconvertía para vender helados, porque a 40 grados no apetece mucho una porra aceitosa y tibia. La plaza era como todas las plazas de barrio que se ven dinamizadas por una salida de metro. Siempre había gente, por muy desiertas que estuvieran las calles de alrededor. Tratándose de un día de curro, los habitantes del lugar variaban entre los que te piden el cigarro y los de la lata isotónica de medio litro de birra nacional. Un ambiente castizo y entrañable. También estaban los jubilados disfrutando del fresco de la puesta de sol, descojonándose sobre la mierda de vida que era esta cosa inmersa en una mierda de ciudad, en una mierda de mundo. Todo muy humano y natural.

Como se habían conocido a través de internet, no tenía ni idea de cómo sería ella. No constaban fotos previas, ni llamadas telefónicas, aunque se habían facilitado los móviles como medida de seguridad en caso de confusión. Joder, estaba contraviniendo sus propias normas. Bastantes hostias se había dado ya como para quedar a ciegas con la peña. Pero esta vez el suspense tenía justificación. Ella era el alma pensante y escribiente de una de las páginas con más éxito de la red. En fin, él era nada más y nada menos que El Impresentable. El anonimato total debía garantizarse. Internet era un puto patio de vecinas y había que andarse con pies de plomo.

Él llegó 5 minutos antes de lo pactado para inspeccionar el terreno. Le pidieron como 5 cigarros, a uno por minuto, y decidió que al próximo que le tocase los cojones tendría que arrancarle la cabeza jodiendo la magia decadente del lugar. Se apostó en un extremo de la plaza desde donde controlar sin ser demasiado evidente que no tenía ni puta idea de a quién estaba esperando. La gente salía del metro en grupos numerosos. Vio a una chica, hostias, pensó, que no sea esa, por favor. Luego a otra, hum, no estaría mal, e incluso a una tercera, dios, no, se dijo, mierda, no, por favor.

El sonido del móvil le sacó de su abstracción.

- Hola, dijo una voz femenina bastante agradable. ¿Estás en la plaza? No te veo.
- Joder, dijo él, estoy en la plaza pero tampoco te veo. Espera, ah, hostia, creo que ya te veo. Sí, jaja.
Ambos colgaron los teléfonos. El primer contacto dicen que es fundamental. Partes de cero y las sensaciones llegan limpias al centro del cerebro. La primera impresión fue de puta madre. Estatura ideal, complexión acorde con todo tipo de posibilidades. Energía. Una sonrisa.
- Tomemos una copa.
- Sí, claro, vamos allí mismo, jaja. Internet es la hostia. Quedas con la gente y resulta que no somos robots. Hay vida más allá de la máquina, vida bonita e intensa.
- Ya te digo.

Se sentaron en una terraza y pidieron la bebida. Vodka para la señorita y whisky para el caballero. Los tópicos a veces son divertidos. Los ojos de la chica transmitían cierta intensidad brutal matizada con un punto de tristeza. Al hablar te dabas cuenta de que no era tristeza. Tan sólo se trataba de alguien que había viajado, que había visto cosas. Alguien que había vivido. A algunos se nos ponían ojos de loco y a otras se les acrecentaba la belleza de la mirada con dosis de melancolía. Atractiva, sin duda. Interesante y atractiva. El pelo moreno hacía juego con la oscuridad de esos ojos de puta madre que buceaban en los impresentables ojos color ciénaga contemplándola un tanto embobados. Un tanto agilipollados los miopes ojos impresentables.

Cuando perteneces al mundo de la red es fácil entablar conversación con un igual. Los pirados. El modo en que nos sobramos con nuestro material escrito. Las inmensas posibilidades del álter ego internáutico. Escribir un blog con cierto movimiento te facilita anécdotas de sobra para romper todos los hielos del mundo. Así que eso hicieron. Ella parecía un poco cortada, quizá porque el grado de impresentabilidad es algo que intimida un poco. Estaba encantadora con su punto de duda. Podías adivinar un gran carácter detrás de ese cuerpo esbelto y deseable. No fue buena idea contarle lo del hacha que colgaba de una pared. Bueno, y lo de la chica momificada en el armario ropero. En fin, salía poco y estaba perdiendo dotes de sociabilidad. Ella era lista y sabría pillar el humor negro, esperó él en un arrebato de pánico.

Me encantan tus tetas. Me las comería aquí mismo, para que los viejos del banco tuvieran material de conversación. Son preciosas. Tu carne es preciosa. Parece suave y dura y totalmente deliciosa, pensó él.

Los pensamientos siempre iban por un lado mientras las palabras rolaban, como el viento, hacia territorio de crisis.

Comerme tus tetas sería una forma de comerte el cerebro en plan simbólico. Me pones, vamos. Me pones la santa hostia
. El cerebro siguió pensando mientras ambos llegaban a la conclusión de que todos los políticos eran unos putos inútiles que jamás tendrían nuestros problemas.

Dios, te follaría y te sodomizaría en lo alto del parque aullando a la luz de la luna. Te partiría por la mitad con mi monstruosa polla en un arrebato de pura creación literaria
, siguió pensando el cerebro pirado de él.

La verdad es que estaba buena. Era deseable y había sido capaz de crear una auténtica epopeya literaria de la nada. Le ponía su cerebro y le ponía su cuerpo. Quizá luego fuera una psicópata que le arrancase la polla, pero estaba convencido de poder arrancarle la cabeza antes de morir desangrado si ocurría un contratiempo de esa naturaleza.

Todos éramos humanos. A él le apetecía sumergirse en ese cuerpo suave y elástico. Quizá a ella le gustasen sus labios, o su culo. Quizá su mentón cuadrado. A lo mejor todo era una charla paralela, al igual que paralelas son las identidades que manejamos en nuestros blogs repletos de material intenso. Quizá los dos padecían deformación profesional y por eso ninguno dio el paso lógico en toda primera cita: hostias, me pones de la hostia, amiga hostia. O bien, mira, no, mejor otro día. Las relaciones humanas, aunque sólo fueran sexuales, eran raras de... la hostia. Quizá ahí residía el encanto. Todos andábamos como locos buscando el punto justo en el que sentir y enloquecer. El punto de no retorno.

Pidieron dos copas más y siguieron charlando y riendo mientras los empleados del garito empezaban a recoger las mesas de la terraza. No eran ni las doce y hacía un frío del carajo a 7 de julio, San Fermín. Resultaron ser vecinos de barrio, lo cual implicaba interesantes posibilidades de simple amistad en una ciudad de trayectos interminables. Resultó que una de las líneas de autobús era más cómoda pero ya no había más autobuses porque el horario jamás se adapta a los usuarios. Resultó que se despidieron en la entrada del metro y ahí fue cuando sintió toda la fuerza de su mirada, no sabía muy bien si contenta de pirarse o decidida a repetir la ronda de vodkas y whiskies lo antes posible.

Lo antes posible.

______
Sonido: Shiller (Ratatat) - una pequeña obra maestra -

15 Comentarios:

Leonor dijo...

Recuerdo mi primer cita con un estupidupri de la red…la verdad si me gusto físicamente el tipo ese, supongo que yo también le guste físicamente ya que dijo que yo era preciosa y la chingada… y claro que creo que no mentía porque efectivamente soy preciosa…en fin…el punto es que ya de tu a tu no nos gustamos en los conceptos de vida que teníamos cada cual pese a que mas de una vez habíamos intercambiado líneas al respecto de ellos… cosa curiosa en letras nos llevamos a toda madre…de tu a tu nos repelimos a las primeras palabras... supongo que en letras cada cual las interpretamos como a nuestro muy particular deseo quisimos… hablando, escuchando y viendo a los ojos al otro todo cambia bendita realidad hija de la retechingada.
Y si todos pueden morir…hasta los impresentables…
Diablos que buenos sonidos acompañan a tu post!!!! … la música que traspasa las entrañas es de las mejores compañias …superando por mucho a la compañía de algún alguien.

el_Vania dijo...

Hombre, igual alguna (o alguno) puede contradecirte con eso de que no apetece comerse una porra a 40º, jejeje...
Lo cierto es que la cita a ciegas salió bien de cara a la galería, pero el alter ego se quedó con las ganas.
Veremos que pasa en sucesivas quedadas...
Salud/OS!

Siempre Ino dijo...

Los buenos momentos siempre hay que repetirlos lo antes posible... ayer fue un día extraño, como me dijo un amigo hace frio y estamos en julio y esto es Madrid. Todo es muy extraño... y cuanta razón tenía..
Un relato bonito... aunque lo de tener una momia en el armario... acojona ;-)

laggos dijo...

Wenas, me ha gustado, lo lei ayer y me enganchó, cuando el "impresentable" y su cita estan hablando y mientras el "impresentable" piensa en lo buena que está ella, me recordó a una escena de Annie Hall en la que cada uno dice una cosa y luego sale subtitutlado lo que en realidad piensan, xD.

Por cierto, en el ultimo post que hice, puse un enlace a tu post sobre la eurocopa. Xaooo.

Southmac dijo...

Laggos, jaja, es que el cabrón de Woody ya lo ha inventado todo. De todas formas es algo muy humano. Joder, cuantas veces estamos con alguien y tenemos que andar controlando las dos realidades, ya sabes, deseo, hastío, aburrimiento, calentura, pero a la vez mantener el tipo y darle al tiempo, la política y la puta eurocopa (todo tuyo), jaja

Siempre ino, sí, sí, ya sé que lo de la momia es jodido (por no hablar del hacha), pero es que la sinceridad suele ser la perdición de las buenas personas. Seguro que lo entiendes...

Vania, jaja, en realidad tienes razón. Seguro que hay un montón de gente de ambos sexos a los que no les importa comerse porras a 40 grados. Porras rellenas. Jajjajaja.
En cuanto a la historia, sí, por una vez no puse a la gente a follar por los rincones. Preferí jugar a esa dualidad entre deseo y palabra. Es importante aclarar que este post forma parte de una especie de juego ;)

Leonor, es que yo siempre digo que no se debe quedar con gente de la red. Todo el mundo está alterado. Psicópatas. El ser humano es el enemigo. Debemos permanecer a salvo en nuestras madrigueras, con nuestras máquinas de colores, flipando con la boca abierta y un hilillo de baba.
Pero si un día caes en la tentación es bastante probable que la cosa se joda porque las 3 dimensiones son peligrosas. Porque no es lo mismo leer que escuchar y mirar directamente a unos ojos, a un cerebro interactuando en tiempo real y en primera persona.
Gracias por reparar en la música. Esta gente es rara de la hostia pero tienen un no sé qué que llega a profundidades escalofriantes.

spence dijo...

joder, tremendo.
creo que todo dios que circula por aquí ha quedado alguna que otra vez con peña a ciegas..
me he reído mucho,
me han encantado las descripciones.

tienes un blog de la.. hostia

saludosss

Southmac dijo...

Spence, joder, gracias. Me alegra que te guste el material. Escribir todo el rato es una especie de enfermedad. Bueno, también es una forma de hacer que pasen cosas ;)

panterablanca dijo...

Me ha gustado esta historia. Así que con una chica vodka, ¿eh?
Besos salvajes.

Toy folloso dijo...

¿Te tiró un tejo via e-mail?.
¿Pero tú te has visto en el avatar?.
¿La escritura hizo el resto?.
¿Y la mecánica de la quedada?.
(Buuaaaaaa, no me llama nadie).

Las blogueras tienen que ser muy atractivas.
Guapísimas, vaya.
Moriría de pena, sino.

brujito dijo...

Esta bien leer las 2 versiones, ambas bastante sinceras, pero vamos, a estas alturas haciendo el paripé... (pagafantismo perpet(u/r)ado)

Southmac dijo...

Brujito, nunca te fíes al 100% de las historias que aparecen en los blogs. La vida es juego y esto es un juego dentro del juego. Sólo te diré que el 90% de cualquier escrito mío es pura invención (aunque sea cierto que tengo un hacha colgada de la pared).
En efecto, a estas alturas el pagafantismo no tiene sentido.

Folloso, no puedo contestarte. No conozco a ninguna bloguera. Todo esto es ficción literaria.

Pantera, sí, la historia va de una chica vodka que queda con un chico whisky, vamos que no soy yo. Yo soy un chico vino.

Siempre Ino dijo...

un patio de vecinas... todo el mundo quiere saber jajajaja en nada aparecerá x aquí la Patiño dando exclusivas :-)

Southmac dijo...

Siempre ino, el caso es que la mayoría de las veces la peña se deja llevar por la magia literaria y tiene ni puta idea de qué está hablando. (Por favor, no metas aquí a la carroña del corazón, jaja)

Mes petites merveilles dijo...

Bonito relato, me gusta ese estilo castizo-madrileño y realista que practicas, empapado en un cubo de buena ideología anti-PP ;)

Seguiré pasando por aquí.
Un saludo!

Southmac dijo...

Bueno, pequeña maravilla, lo de castizo-madrileño será por el ambiente que respiro, pueso no tengo el gusto de ser de esta ciudad en la vivo desde hace unos años.
Me alegra que te guste. Es fácil escribir poniendo a parir al PP. Son lo más nefasto que ha padecido este país desde los gloriosos años de la cruzada nacional.
Encantado de que sigas pasando, y enhorabuena por tu título ;)
Un beso