2.7.08

El burdel (Juan José Millás)



Reproduzco este artículo de Millás por su interés (además de suscribirlo línea por línea).
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El burdel

Ser decente es una lata. Implica creer en la dignidad del ser humano y todo eso. Hay cosas (explotar a un semejante, por ejemplo) que una persona honorable no puede permitirse. ¿Pero a quién no le apetece echar de cuando en cuando una cana al aire?

Los padres de familia tradicionales (ejemplares, por lo general) tenían para desahogarse el burdel, donde azotaban el culo de las chicas o pedían a las chicas que azotaran el suyo. ¿Por qué no hay burdeles para que las personas virtuosas descansen de su ejemplaridad?

Pues sí los hay: ahí está el Parlamento Europeo, donde llegas un día agobiado por las obligaciones morales características de un político honesto, y te puedes permitir el lujo de votar una jornada laboral de 60 horas semanales. Sesenta horas semanales de trabajo son una perversión, como practicar el sexo con correas y lavativas. Equivalen a 12 horas diarias, sin contar los desplazamientos. Porno duro, en fin. ¿Pero a quién no le apetece de vez en cuando despendolarse un poco? ¿Quién no alberga en el fondo de su alma fantasías sadomasoquistas? Pues ahí está el Parlamento Europeo para dar salida a todas estas necesidades.

Pongamos que usted, pese a ser un individuo cabal, ha soñado en alguna ocasión con tener en un sótano a un niño, jugar con él durante equis meses y luego abandonarlo en cualquier país. Pues eso lo puede votar ahora mismo en el Parlamento Europeo. Y quien dice un niño dice un hombre hecho y derecho. Coger a un negro, qué maravilla, y encerrarlo una temporada por hambriento, para que aprenda, sin consecuencias de ninguna clase.

El burdel es una institución absolutamente necesaria. Reconocer su existencia significa reconocer el lado oscuro del hombre. Si bien no tenemos nada contra sus clientes, nos gustan las personas que, como Borrell u Obiols, se niegan a utilizar sus servicios.

Juan José Millás
El País

15 Comentarios:

Folken dijo...

Me he acordado de la fama de azotador que tenía Ryoma Sakamoto. A mi el azote o spanking no me va demasiado. Debo ser más de esos que solo se corren matando gente o violando animales graciosos.

Clementine dijo...

Más razón que un santo oiga.

Inma Luna dijo...

Casi siempre se puede suscribir a Millás; esta vez, claramente. Todo pasa en Europa de esta forma tranquila, sin rubor, refinadamente y con el aliento de una sociedad perezosa e indiferente.

Maldita inocencia dijo...

Certero, como siempre, este Millás.

Clara dijo...

Hostia qué caña.

Me gusta cómo se expresa este hombre, tengo en la memoria extractos de algunas de sus novelas. Me quedé algo gilipollas con "no mires debajo de la cama". Aquí como en todas sus columnas del País deja una reflexión de la hostia.

el_Vania dijo...

+1
Salud/OS!

PD: South, si las cosas se tuercen y se ponen feas, será un honor partirme el pecho en las barricadas junto a usted...

Radio Catro dijo...

Interesante la comparación entre sexo y jornada laboral. Cuanto más duro uno, más duro el otro. Nunca lo había visto así.

Southmac dijo...

Radio catro, es que Millás es mucho Millás. La verdad es que es una buena comparación, sobre todo por los términos en los que se plantea, términos de perversión al viejo estilo.

Vania, me ha venido a la mente esa canción "a las barricaaaaaadas...", jaja, joder, los iluminados de la banca dicen que la crisis puede durar un par de años. Los niveles de paro y precariedad pueden ser la hostia para encontes. Será interesante seguir el desarrollo de esta historia (siempre que nos quede pasta para la conexión, claro)

Clara, Millás es la hostia, nunca me cansaré de decirlo. La verdad es que casi lo prefiero como columnista (sobre todo cuando se encabrona) que como novelista (y he disfrutado mucho de gran parte de su material porque tiene un punto pirado que me encanta).
Este artículo ha levantado ampollas entre más de un eurodiputado, que lo sé yo ;)

Maldita inocencia, certero como un puñal. Cosas así me reconcilian con ese periódico de centro llamado El País.

Inma, es que en poco tiempo la UE nos ha sorprendido con TRES grandes ocurrencias. Primero fue lo de las 60 horas semanales. Luego lo del internamiento durante año y medio en una especie de guiño a los Guantánamos del mundo. La tercera, de la que no habla Millás, está en vías de aprobarse y tiene que ver con este medio que compartimos. La UE intenta la aprobación de una normativa que obligue la identificación de todo aquel que escriba una página web o blog. Una especie de DNI internáutico. El día que eso se haga realidad seremos muchos los que cerraremos el tenderete. Se han olido el poder de la red (no sólo para difundir gilipolleces) y pretenden atarnos corto.
De momento no pienso volver a participar en ninguna elección que tenga que ver con ese, en palabras de Millás, BURDEL.

Clementine, eso mismo pienso yo (sobre todo porque no creo en los santos, jajaja)

Folken, a mí el spanking sólo me va en grado extremo. Por lo demás, completamente de acuerdo con usted.
Un saludo.

Xiren dijo...

Y yo pienso en un ataque de felicidad y optimismo: JODER, la gente inteligente existe, y además, quizá no sea tan escasa.
¿Porqué el mundo está gobernado por absolutos gilipollas?
Creo que la razón de eso va mas allá de "por que son mayoría".

En fin. Qué calor. Calor levantino, ya sabes.

Siempre Ino dijo...

Este Millá, como siempre, es absolutamente genial; si tuviera que creer en un mesías, sería Juan José Millás....

Y sobre lo que dice, ¿España tambien se echará a la calle como hace unos días pero esta vez para decir no somos esclavos de esta España roja y amarilla?....
Ya veremos, dijo un ciego...

The sea, the sky, the dust dijo...

Trendo Millás. El parlamento europeo es el burdel intelectual del viejo continente, aquel sitio al que solo puedes acceder si has estudiado en una unviersidad de élite y tienes los suficientes contactos como para que te enchufen. Coche pagado por el estado, hoteles de lujo, cenas de gala, vuelos gratis y putillas por doquier. No está nada mal, lo reconozco. Putos parásitos, joder.

bettyylavida dijo...

Este Millas me encanta. Ganas tengo de conseguir un documental de �l que, por claras razones personales, me interesar�a ver, Bipolares...., pero no hay forma.

Y es que no se corta un pelo. Recuerdo la primera vez que o� de �l y el primer libro suyo que le� y como Clara, por poco no entro en trance, jajaja.
Un loco muy listo...

Saludos!

Southmac dijo...

Betty, lo has descrito muy bien. Un loco muy listo ;) (si el documental que buscas no está por la mula, difícil...)

Sea, tiene su lógica. Toda burocracia encierra podredumbre, basta con ver el grado de corrupción de las administraciones, desde la más grande hasta la más pequeña. Imagina una burocracia europea, inmensa, implacable, perversa (y pervertida)...

Ino, me da la impresión que eso de las 60 horas semanales (y el resto) no importa tanto como alcanzar la sagrada gloria futbolera. Pero sólo es una impresión. Quizá me equivoque.

Xiren, yo también tengo ataques de optimismo de esos a veces. Es que es verdad, quizá haya más de la que creemos.
(Donde más calor está haciendo, sin duda)

panterablanca dijo...

Los estadounidenses y los árabes hace tiempo que lo saben. En Europa somos unos pervertidos, aunque a veces lo disimulemos. Por un lado u otro tiene que salir la perversión.
Besos felinos.

Southmac dijo...

Pantera, creo que has dado en el clavo. Estadounidenses y árabes. La dicotomía de moda. Quizá sería bueno prescindir de ambos para conseguir un cierto equilibrio. Quizá el terror no sería posible sin dos polos.