
María tiene miedo no por cobarde, sino por social. María ha cometido muchos errores, algunos de manera activa, la mayoría por omisión. María suele empezar el día leyendo unos cuantos periódicos en la red. Le gusta ir pasando de portada en portada, hechos tergiversados, tragedias, mentiras, tonterías. A María le divierten especialmente los grandes titulares histéricos, y lo tendencioso que puede llegar a ser todo medio de comunicación. Pero los medios no sólo son ridículos. Los medios son los principales transmisores de ese miedo difuso que, como María, a veces sentimos todos.
Misteriosas epidemias, enfermedades ya extinguidas que resurgen con fuerza en este mundo globalmente conectado. El sexo también es peligroso, y desde determinados sectores se insiste mucho sobre el tema para que esa idea cale en amplias capas de la población. Morir por follar. El colmo de la desvergüenza viene, una vez más, de la Ciudad del Vaticano, donde los brujos minimizan la eficacia del condón y apuestan por la castidad, por la castración mental, en consonancia con las más rancias corrientes puritanas estadounidenses, sin olvidar a nuestros cabreros populares de aquí. Puta mierda, susurra María que, joder, también está asustada, claro, por haber follado con desconocidos cubiertos con gomas compradas a última hora en máquinas poco fiables, en garitos poco recomendables.
Hay gente muy poderosa y muy interesada en que tengamos miedo. Ya en las escuelas se nos enseña a vivir dominados por la idea de que una catástrofe imprevista acabará cayendo sobre nosotros, como si de un rayo vengador se tratase. Serán las drogas, será el sexo, será la carretera, será la pobreza, será el meteorito, serán los extraterrestres malos. Se trata de que no nos movamos demasiado. De que no ansiemos la libertad que no tenemos porque nos ha sido arrebatada ante nuestras propias narices con total descaro.
María siente miedo también cuando escucha disfrutar a los voceros del apocalipsis con el incremento del paro, mañana te puede tocar a ti, como si no hubiera habido desempleo cuando este país iba supuestamente bien. Como si el despido no fuera ya lo suficientemente barato y los contratos todo lo precarios que podamos imaginar. Pero les da igual. Les gusta sembrar más miedo. Relacionan las tasas de paro con las de delincuencia, claro, ellos tienen contratos blindados y delinquen a una escala que el ciudadano de barrio no siente como suya, aunque sea su dinero el que vuela igualmente. Pero quien te sacará una navaja para que le des la cartera será un parado, un desesperado, seguro que inmigrante, porque también son xenófobos y el miedo al extranjero es de los más fáciles de instrumentalizar. Por desgracia, el multiculturalismo es una leyenda urbana de clase media-alta, un arma de doble filo que nadie parece tener demasiados escrúpulos en enarbolar como bandera, o como maldición.
Y así la pobre María tiene miedo a follar, miedo a salir de su casa, miedo a ser atracada, violada (esta vez sin condón, el miedo sería ya pánico y condena a muerte), asesinada y sus sesos desparramados por el descampado de al lado. Es curioso lo de follar, piensa María. Ahora ya no es que tengamos miedo a la mayor o menor eficacia del condón, sino que en caso de que se rompa, también tenemos que tener miedo de los efectos secundarios de esa pastilla que se venderá sin receta en cualquier farmacia desde agosto. Pero María sabe que ese nuevo miedo no es casualidad. Ya están aquí los mojigatos, los de la moral férrea con intención de influir sobre la vida del vecino. Ya están aquí las mentes estrechas, los pacatos de la España negra que en cuanto atisban el más mínimo resquicio de libertad alzan sus brazos al cielo, que está vacío, que no alberga dioses sino palomas, y aúllan ES EL APOCALIPSIS.
Da igual que nadie vaya a obligarles a utilizar esos recursos sanitarios. Da igual que nadie vaya a obligarles a casarse con alguien de su mismo sexo. Da igual que sus hijas e hijos NO sean castos, puros y vírgenes hasta el matrimonio. El simple hecho de que existan posibilidades de libertad ajena es lo que les enferma. Eso es lo que enciende su lado patrialcal y protector, añorantes de los caudillos que velaron por la decencia y el orden en tiempos no demasiado remotos, democráticos y no democráticos. Con bigote y sin bigote.
En el fondo, los causantes de todos estos miedos los que más miedo dan, porque aunque minoritarios, son corrosivos y disciplinados como buena panda de fanáticos. Porque, aunque en minoría, tienen en los ojos el brillo del cruzado que matará para imponer su idea. Que escupirá sobre el que disiente, sobre el que aún cree en la autonomía personal más allá de monsergas religiosas, y no digamos políticas.
María también tiene miedo a volar en avión, porque a veces se estrella uno de los muchos que surcan el cielo, y el amarillismo, los agoreros, los profetas de la catástrofe, los enteradillos de turno saltan corriendo al ruedo para gritar que sí, que volar es peligroso, que no es seguro, que ellos ya lo sabían, que eso de que ya no sólo puedan volar los ricos tenía que acabar mal. Que, en última instancia, dios, su dios, no nos dio alas para volar.
Miedos, vivimos como María rodeados de miedos carnales y espirituales. Miedo a la soledad. Miedo al fracaso de las relaciones. Miedo al maltrato en las relaciones, por ambas partes, no olvidemos eso porque es un concepto MUY importante. Miedo a tener hijos. Miedo a que tus hijos sean como esa gente completamente subnormal que sale por la tele haciendo el subnormal en los polígonos industriales, y luego votando disciplinados a sus verdugos del mañana. Miedo al miedo. Miedo, sobre todo, a la imbecilidad. A los prejuicios. Miedo a los que aparentan ser tolerantes y progresistas pero sólo utilizan esa máscara para disfrazar su triste naturaleza retrógrada. Miedo a los que disfrutan tanto reprimiéndose como reprimiendo a los demas. Miedo a los que se creen con el derecho a juzgar aquello que ni conocen ni pueden comprender. Miedo a las mil enfermedades provocadas por sustancias legales, ilegales y medicamentos. Miedo a ser considerados meras ratas de laboratorio por la poderosa industria farmacéutica, y por los propios Estados democraticos para los que el ciudadano no es nada más que una partida de nacimiento y un certificado de defunción.
Demasiados miedos, así que María, harta de tanto miedo y tanta hostia, decide meterse en la bañera y luchar mediante la agradable inacción del agua tibia envolviendo su cuerpo, y la suave presión del dorso de su mano en creciente masturbación descontrolándose en chorro de orina involuntario, tibia, casi ardiente, más que el agua, ojos cerrados, músculos en tensión-relajación espástica camino al orgasmo. Cuchillas bien lejos, porque es necesario seguir viviendo, seguir corriéndonos. Porque es necesario seguir tomando las calles para pasear y disfrutar por ellas. Porque es hora de cerrar la boca de los amargados, de los grises de corazón y azules de bandera. Porque será divertido asistir a su progresivo embrutecimiento mientras intentan asustarnos con ese miedo que ya no existe, que a base de orgasmos dejará de afectarnos.
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Sonido: Tot (Candlemass)



25 Comentarios:
es sensacional este escrito tuyo
pienso como tu
me da asco el miedo
asco a esta sociedad del miedo
está todo el mundo in fectado
el virus es mucho peor que el sida
me rodeo de cobardes
y encima mi manera de ser extraña a los demás...
en fin...
y seguiré follando sin y con-don
Tanto miedo a todo... No me gusta el miedo. Creo que el miedo nace en nuestra imaginación. POdemos con él.
Y más si nace de la imaginación "de otros".
Muas!
Maloles, sí, joder. Creo que tienes demasiados miedos. Por ejemplo, jamás recibí un correo tuyo. Tienes miedo a compartir confidencias con el impresentable. Miedo a los miedos. Miedo al relato que pueda incluirte un día de estos... ah ah ah
Poem, sí, van por ahí los tiros pero te recomendaría ser medianamente selectiva en los polvos sin-don, ejem, y eso no va de miedo, sino de puto sentido común (aunque sé que lo sabes).
Buena música final la de esta entrada. Comparto todas las ideas que se ven a través de este relato, hasta el punto de poderme llegar a sentir identificada con Marta en algunos momentos, aunque soy partidaria de no ser tan cobarde y cerrar las bocas antes de sentir miedo.
te quedó super... y pues si nada peor que tenerle miedo a los miedos de los demás... se llama María por cierto...
A los pusilánimes y miedosos no los soporto, así que bien por María, que no hace caso y mejor se masturba en la bañera...
Besos borrascosos y valientes
es interesante cuando de repente
llegas al titular MIEDOS
y llevas dos semanas y media
gritándole al mundo que tienes miedo al miedo de sentir miedo...
es interesante cuando precisamente hoy he descubierto que todos ellos acabarían de golpe con una buena dosis de confrontación corporal
en Francia la píldora se vende como pasta para dentaduras...pero estos franceses son tan sumamente suavesss
que no consiguen arrancar mi miedos
ja! sí, efectivamente Kandinsky; ése es uno de mis favoritos (el otro es el de los peces en el vaso de agua). Como tampoco tengo el original, tuve que conformarme con bajarlo de la web en un acto ilegal y ¡pirata! porque, puta madre, hasta en eso se inserta el bacilo del miedo: quiero ver una peli en DVD y la propaganda fatalista que aparece en el televisor es por poco: ANTIPIRATERÍA O MUERTE, mientras la imagen muestra un palestino o un boliviano o un argelino vendiendo DVD's truchos ¡CON UN ARMA!, y así, muy difícil que una no se sienta un poco María, que encuentra su escaso momento de placer clavándose una paja en la bañera mientras todos afuera corren con sus bolsos apretados entre las manos paranoiqueando y mirando para todos lados, y si se cruzan con un negro o un chino o un sudaca, se cruzan de vereda, y es así, moneda corriente...
Qué bueno que, al menos en este relato y de manera optimista, "a base de orgasmos dejará de afectarnos"... Yo creo que es un poco más radical: Sí, me imagino un apocalipsis, pero uno en el que se recaguen muriendo los medios fascistas hijos de una gran puta y el puto oficialismo y el Estado y la Iglesia que nos parasita para que sigamos cayendo en la ignorancia gastada de este sistema hecho pedazos...
La literatura, al menos, por suerte, sirve para despertar...
como siempre, un placer.
creo q el peor miedo seria dejarnos de correr algun dia... q ese sinsentido anti-gripal nos advirtiera...
soloo hay q dejar infectarnos deliciosamente... la polla metafora de un coño, el coño metafora de un escape.
besos morbosos
Si todo el mundo invirtiera más tiempo en orgasmos, ya fueran en soledad o en compañía, viviríamos todos mucho más a gusto.
Yo cada día me esfuerzo más por seguir esa filisofía.
Orgasmos como antídoto al sueño, al stress, al agobio, a las prisas, al descontento, al hastío, a la sobrecqarga de trabajo, a la excitación, al aburrimiento, a la decepción, a la estupidez general, al cansancio.
Sirve de antídoto contra todo.
Y desde entonces he notado que vivo mucho más feliz.
El miedo es la toxina venenosa, que ingieren todos aquellos que han perdido la sensibilidad del disfrute de su tiempo, de su cuerpo y de su mente.
Toda la gente tiene miedo, aunque he de admitir que María más del saludable.
Yo hace un año más o menos que mi miedo se ha visto reducido. ¿O acrecentado? Yo qué coño sé. Ya no lo sé. Estoy jodidamente perturbada.
En fin. En cualquier caso el baño fue la mejor opción.
De acuerdo hasta un punto preocupante.
Besos sin miedo
qué de comentarios, eh...
si escribes tanto sobre el miedo es que lo tienes???? me lo pregunto...
perdí el miedo en las olas salvajes de Sopelana...
suelo desafiar al mundo...
es mi manera de ser...
Miedo = control social.
Mierda de sociedad. Necesitamos justificación (por el miedo) para todo. Si muere de cáncer pulmón-hígado; era muy vicioso, si muere de accidente; corría mucho, cáncer de próstata; se la cascaba demasiado ... una mierda. El miedo funciona y ellos lo saben.
Ni el dinero, ni el amor... El puto miedo es el motor del mundo, si señor. Que pena.
imperdiblesdemadera
Todos tenemos alguna clase de miedo, lo importante es poder controlarlo.
Por mucho que se empeñen, no hay que tener miedo de aquellos que quieren que vivamos atemorizados, aunque sean peligrosos.
Yo le pegue una patada al miedo hace ya bastante tiempo, desde entonces nada me asusta.
La bañera, el orgasmo..tremenda solución para todos los males.
Si la gente follase más, el mundo sería completamente diferente.
Un beso terrorífico
uff censura?
Muy bueno, Southmac, tengamos miedo al miedo..
Antares, efectivamente, el miedo es a lo que debemos temer.
Yo, he tardado en dar salida a esta tanda de comentarios porque estoy fuera de Madrid, pero, joder, no he censurado ninguno!
(Por cierto, de "Yo" a anónimo total hay una pizca)
Nikita, yo creo que ni siquiera hace falta que follen más. Bastaría con que tuvieran mas orgasmos. Así de simple.
Imperdibles de madera, digamos que la cosa iría al 50% entre miedo y dinero. Por desgracia, dinero engloba a muchas cosas, incluso a ciertos tipos de sexo.
G@rban, joder, sí, por ahí van los tiros, pero lo del cáncer de próstata me ha dado miedo. Sé de lo que hablas, pero es poco creíble. Hace 4 días se nos vendía la teoría contraria. Los cojones, mejor vacíos. Jaja, no vengas aquí metiendo miedo, cabrón.
Pero venceremos. No te quepa duda.
Poem, tengo pocas certezas, pero una de ellas es que tengo menos miedo que tú.
Solindonga, estar perturbada no tiene nada de malo, siempre que no te dañes demasiado, siempre que no me jodas demasiado. Lo de la bañera es una salida inteligente, basada en la resistencia pacífica aunque de impresionante fuerza (interior). Sabes de lo que hablo, lo intuyo.
Odeya, me gusta la gente que sabe sintetizar, y tú has hecho una síntesis excelente. Seguro que, como yo, tú desconoces lo que es el aburrimiento.
Te susurraré, claro, joder. Yo sigo esa máxima desde que empecé a masturbarme, allá por los 12-13 años. El problema de las sociedades industriales (y de servicios) es que nos joden el tiempo para las pequeñas cosas. De ahí que haya que priorizar. Hace poco hablé por aquí de eso. Dedicarnos el poco tiempo que tenemos y, por supuesto, que parte de ese tiempo sea en forma de orgasmos.
Mary, "la polla metáfora de un coño. El coño, metáfora de un escape". Perfecto. Así no conseguirán atraparnos nunca.
Flor, creo que si algún día llegamos a conocernos podríamos caernos bien. Tienes ese punto extremo que yo intento moderar para no quemarme demasiado los hígados. Te apetece exterminar lo mismo que a mí. Todo un placer.
Goulue, yo más que sentir miedo estoy un poco hasta los cojones de que intenten hacérmelo sentir. Supongo que escribí esto como una especie de manifiesto... a favor de la masturbación. Francia ha perdido mucho en los últimos tiempos, pero sigue estando a años luz de muchos estados pretendidamente democráticos (y de bienestar). Es así. Un gobierno nefasto no inutiliza la tradición de un pueblo. En Portugal también se vende sin problemas, pero estoy empezando a pensar que la extrema derecha española es la más tóxica y virulenta de Europa.
Borrasca, no confundamos términos. El miedo es humano, miedo a la tormenta y al rayo destructor. Miedo a la enfermedad, a la vejez y a la muerte. Lo que ya no es de recibo es esa maquinaria programada para disparar miedos nuevos, miedos basados en inexistencias.
No se habla aquí de valor contra cobardía, sino de falsos miedos y reacciones desmesuradas.
No olvidemos que todos los héroes están muertos y eran una panda de putos fanáticos.
Cherrychronic, y no digamos acabar compartiendo miedos irracionales, estúpidos miedos basados en nada, con los demás. Se llamaba María, por supuesto.
Dédalus, cuando descubras como cerrarle la boca a un medio de comunicación desde el salón de tu casa (sí, yo tampoco los sintonizo ni compro, pero siguen vivos) me lo dices. Desde aquí se me ocurrió que una cultura más basada en el propio placer y menos en la socialización borreguera podría ser un camino. Un hedonismo desvinculado de la pulsión por consumir. Un amor desmedido por los espasmos del orgasmo como vacuna contra este estado psicótico de terror. Aunque llegados a este punto, preferiría discutirlo contigo en persona.
no hay censura? bueno, no sé, pero mi comentario no está.
te decía que si con "chorro de orina involuntario" te referías a la eyaculación femenina, que no es orina, que es líquido que segregan las glándulas de skene o glándulas parauretrales. te decía que me disculparas, pero sentía la necesidad de decírtelo.
y algo más te decía que ya no recuerdo.
un beso
Latita de almendras, tu comentario desaparecido por motivos ajenos a este impresentable no será ni el primero, ni el último. Si llevas tiempo en el mundo de los blogs verás que a veces ocurre. Es gratis, es beta (en gran parte) y pasa. No tengo ni puta idea de por qué, pero pasa.
Ah, en cuanto a la cuestión médica, sé lo que es la eyaculación femenina y no, no me refería a eso. Tan sólo hablaba de un chorro de orina. De mearse de gusto en mitad del orgasmo, sin eyacular nada, pero gracias por la apreciación.
La pura verdad. Tan simple y tan complicada...
Nos venden tantas cosas para nuestra seguridad que necesitan crear más cosas nocivas para seguir creando cosas que nos salven de su propia mierda.
Es como la pescadilla que se muerde la cola.
Me encanta cómo le sacas brillo a la realidad con tus relatos.
Misaoshi, sí que parece que vivimos en una espiral de consumo innecesario, pero cada cierto tiempo toca crisis. La peña compra menos. Las empresas cierran en cadena. ¿Y la pasta? Sencillo: creamos una paranoia global (o un virus) y los gobiernos nos compran la pastillita a millones. Es sencillo. Es lamentable.
a mi también me da miedo, pánico, toda esa panda de la que hablas que lo único que pretenden es que tengamos su mismo miedo a la libertad para no ser libres, sino dóciles, tristes y reprimidos...
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