3.6.09

Todo es raro



Caminas hacia mí por el entarimado de madera que da entrada al edificio. Las concesiones arquitectónicas condicionan nuestras vidas mucho más de lo que creemos. Algún pajillero diseñó ese suelo levemente elástico, adecuadamente sonoro al paso de suelas deportivas y afilados tacones. Yo también me desplazo hacia el punto de no encuentro. Yo también siento el efecto rebote de las tablas arqueándose bajo mi peso, transmitiendo un punto de inercia a los músculos de mis piernas.

Caminas hacia mí y siento que el corazón se me paraliza acelerando hasta desbordar boca y cojones. La tarde es un chorro de sol amarillo puliendo contornos y delimitando curvas. Porque tú eres la combinación matemática de cientos de concavidades y convexidades que vienen, que se aproximan como volando hacia el conjunto de contradicciones que ahora recuerda y escribe esta nueva paja mental. Hemos aprendido a comportarnos como autómatas intimidados por el entorno. Hemos superado milenios de evolución para reprimir pulsiones absolutamente necesarias. Por suerte aún conservamos ojos e intuición.

El incipiente verano ayuda bastante.

Llevo meses observándote. De algún modo te conozco sin conocerte, circunstancia mucho más frecuente de lo que creemos. Eres, por ejemplo, mucho más real y posible, en una escala de potencialidades, que las etéreas zorras del metro, o el autobús. Estás, pese a todo, mucho más lejos que todas ellas porque no sólo las concesiones arquitectónicas nos condicionan. También somos víctimas propiciatorias de las estructuras empresariales, sobre todo en un país donde las empresas se parecen más a patios de vecinas que a máquinas generadoras de dinero.

Pero ahora lo único que importa es el ritmo de tus pasos. Un dos tres. Uh. Dios y la puta, es ese modo de moverte coronado por la altivez de tu mirada de ojos rasgados. Siempre adoré ese punto en las fisonomías de vosotras, las extrañas y fascinantes putas del mundo. Tiene cara de vicio, pensé la primera vez que te vi. This is hardcore, pensé en segundo término. Hostia puta, seguí pensando, he aquí la perfecta conjunción de edad, experiencia y sensualidad. Ni 20 ni 40. Un punto medio justo donde plenitud y decadencia bailan al corro de la patata. La edad perfecta, sin lugar a dudas. Lejos de edades del pavo. Lejos de crisis de fertilidad impaciente. Lejos de polladas y tonterías.

Cabía la posibilidad de que fueras completamente gilipollas. Bueno, en ese sentido estábamos empatados. Puede que yo también fuera completamente gilipollas, o un psicópata obsesionado con cosas muy terribles. Muy prohibidas. O que a estas alturas solo me interesasen las relaciones sexuales con tías especialmente abiertas anal y espiritualmente.

TODO ES RARO, me digo en voz alta, justo antes de acabar el humillante cigarro que nos obligan a fumar en la calle, pasando frío y calor. Como si ellos no fueran a morir de cáncer de tontos del culo.

Me has escuchado, claro. Suelo tener el tono más bien alto. Es por la potencia de mis pulmones fumadores.

- ¿Todo es raro?
- Joder, la hostia de raro.
- Sí que lo es. ¿Hablas solo con frecuencia?
- Oh, como todo el mundo. Un par de horas al día.
- Es raro.
- Sí, como todo.

Un pájaro caga a medio metro de donde estamos. No nos perturba en absoluto.

- Me parece curioso, trabajas aquí desde hace meses y nunca habíamos hablado.
- ¿Lo ves? Eso podría ser sinónimo de raro. Me parece que tienes una pinta muy interesante.
- Bueno, si entras así a las tías no me extraña que hables solo más de la cuenta.
- Jajaja, la verdad es que lo compenso masturbándome todo el tiempo, ya sabes.
- Ohhh, qué enternecedor.
- Es bastante adictivo. Ya sé que os hacéis dedos como locas, pero lo de tener una polla mola bastante. Toda esa carne dura y venosa que siente placer con la fricción lubricada. Arriba y abajo.
- Sigue hablando, haz como si estuvieras solo.
- Ehm, vale. Es placentero machacársela pensando en los pasos elásticos de las zorras elásticas cuyos coños vuelan de arriba a abajo, perpendiculares al suelo, como acumulando la inercia que saldrá al exterior mediante pollazos potenciales.
- Todo es potencial, compañero.
- Es bueno compartir certezas.

El cielo se vuelve un poco más blanquecino. La sensación de bochorno se asemeja a julio, pero aún estamos comenzando junio.

- Creo que he acumulado mucha inercia desde la primera vez que te sorprendí mirándome las tetas.
- Quizá sería bueno dejar que fluya.
- ¿Tu semen o mi inercia?
- ¿Las dos cosas?
- OK, a las 8 en el Puto Corazón (El Puto Corazón era un bar próximo)
- Allí estaré con el sudor y el semen acumulado de todo el día.
- Será un placer, compañero.
- Es probable que lo sea, compañera.

Y es que las cosas son más fáciles de lo que parecen. A veces nos bloquean los convencionalismos y la tontería, pero basta una pequeña casualidad, un empujoncito, para salir de cualquier círculo más o menos vicioso. Una palabra accidentalmente alta, un pensamiento íntimo más aireado de la cuenta puede ser la clave para conseguir el entendimiento, o uno de esos polvos imprevistos, tan dulces y sucios como la lluvia mojando vertederos de basuras. Tan intensos, tan poéticos y destructivos como escupir lentamente sobre un hormiguero.

Los hilillos de baba del mundo llenando los agujeros calientes del mundo. Sí, joder, quizá fuera eso lo que buscaban los filósofos muertos en sus inacabables desbarres.

Al día siguiente nuestros pasos se cruzaron de nuevo en el centro del entarimado. Esta vez nuestro encuentro no fue la fracción de segundo a medio camino entre el acoso visual y la curiosidad que se reprime por el qué dirán las vecinas. En aquella ocasión posamos frente a las cámaras de seguridad y nos comimos las bocas, nalgas agarradas con obscenidad, leve frotamiento de polla de nuevo erecta con coño levemente refrescante y abrasador. Saltaron alarmas, murmuraron los castrados de espíritu, sonrieron con desprecio las estrechas de mente. Tampoco faltó la ira justiciera del viejo inquisidor reciclado en gerente de estar por casa.

Así fue como dimos un bonito espectáculo de baile a toda esa panda de subnormales boquiabiertos.

______
Imagen: Mark Arbeit
Sonido: Sex (Goran Bregovic)

14 Comentarios:

kilometrica dijo...

LO he intentado, pero no tengo fuerzas, estoy muerta...pero no de falta de ganas...K

Southmac dijo...

Kilométrica, es que se me olvidó hablar del efecto colateral de todo el tinglado: el cansancio. No debería estar aquí teniéndome que levantar a las 7, por ejemplo. Entonces... joder, entonces sólo nos queda ser mártires o héroes. Nada como el martirio orgásmico.

Steam Monkey dijo...

Que raro...

POEM dijo...

no es tan raro...

es fácil ligar, follar...

Neuroscopetrix dijo...
El autor ha eliminado esta entrada.
LatitadeAlmendras dijo...

voy a tener que hablar sola más a menudo

panterablanca dijo...

Sí, sí, ahora lo llaman baile... pero me encanta este baile ;-)
Besos selváticos.

g@rban dijo...

El comer y el follar ... todo es empezar. Ni compañeros, ni amigos ni ostias, todo se reduce a lo más básico: follar. Se creen que tienen a un amigo enfrente, a un compañero. Pues no. Queremos follar. Te crees que escucho tus problemas, con tu novio y tu ex ... ¿pero no ves que te estoy mirando las tetas?. Queremos follar.
¿Amigos?, seguro que son de los que quieren follarse a tu mujer pero no dejan que te folles a la suya ...
mejor paro ya, tengo un mal mes.

Si piensas así en voz alta ... tela.

Sphynx Red dijo...

Se demostró que la tierra era redonda cuando se comprobó lo fácil que era salir de un círculo vicioso para entrar en otro.

NEFERTARY dijo...

He leido algo de tu blog, me gusta.

Al leerte se me remueve algo y eso a mí, siempre me gusta

Gat cabut dijo...

la familia monster esta colgada en mi blog, da un vistazo, creo que te gustará.

chaos!

Toy folloso dijo...

Preciosa música feísima que no creo que le pegue nada al post.
Post en el que nos cuentas de nuevo
tus encuentros con una dama que no está ocupada. (Habrán venido todas ellas a tu ciudad, me temo).

BARBANEGRA dijo...

Hostia, ponerte un comentario parece entrar en un control de un aeropuerto USA, colega.

Southmac dijo...

Lolita, gracias, pero una vez más me veo obligado a cargarme tu comentario. Paso de enlaces a páginas donde haya que pagar algo a cambio de otra cosa. La red debe ser libre, y el sexo no digamos.

Barbanegra, qué exagerado. Joder, ni siquiera hay que escribir engorrosas cadenas de caracteres como en otros sitios...

Folloso, nadie ha dicho que no esté ocupada. Lo curioso es que el tipo del relato tampoco me suena que haya descrito su situación afectiva en ese momento. El relato, este tipo de relatos, pretende reflejar un momento aislado al margen de situaciones personales complejas ;)
A mí la música me parece excelente y apropiada.

Gat cabut, qué bien te lo pasas, cabrón, jaja

Nefertary, con tal de que no sean los intestinos... bueno, eso también tendría su utilidad al fin y al cabo ;)

Sphynx Red, efectivamente. Es más, algunos no dejamos de vagar de unos a otros, como en una montaña rusa esférica y multidimensional.

G@rban, la última vez que dije algo parecido en público una gran amiga, sí, a veces hay amigas, me salió con un "no esperaba eso de ti". Entonces, claro, nuestra amistad se enfrió y deseé follármela más que nunca.

Panterablanca, siempre ha sido un baile. De todos modos los bailes horizontales son mucho más interesantes que los otros. Quizá no tan efectistas y plásticos, pero sí más interesantes, especialmente si formas parte de ellos.

Latita, te lo recomiendo. Es liberador, y un modo de que ni dios te de el coñazo por la calle, jajaja

Neuras, probablemente ese sea el mensaje. Suele ocurrir cuando se besa a los objetos, animados o inanimados, equivocados.

Poem, por supuesto.

Steam, cosas más raras se han visto...